Me ha costado un poco escribir este post, sabía de lo que quería hablar, pero era incapaz de poder expresarlo, hay momentos complicados en los cuales es difícil que fluyan las ideas, pero he sentido la necesidad de escribirlo porque creo que es importante, sobre todo en esta época del año. La protección solar

En mi anterior post, os hablé del “porqué” eran importante y creo que ya casi todos estamos concienciados del uso de la protección, pero aún hay muchas dudas sobre cómo, cual y para qué sirve.

Para determinar que factor de protección necesitamos, es importante tener en cuenta nuestro fototipo y la actividad, donde y tiempo que vamos a estar expuestos, no es lo mismo una piel clara que una oscura, pasear o hacer deportes acuáticos. El SPF lo que nos indica es el tiempo que podemos estar expuestos sin que nuestra piel se enrojezca, pero por mucho factor de protección que utilicemos, tenemos que ser conscientes que no podemos abusar de la exposición solar y sobre todo en las horas centrales del día, Es fácil que mis clientas me pregunten después de un tratamiento, si van a poder tomar el sol  y yo siempre contesto “no se puede tomar el sol ni con este tratamiento, ni con ninguno”. No quiere decir que tenemos que estar siempre debajo de la sombrilla, pero si ser un poco prudentes y sobre todo no exponernos al sol desde las 12 a las 4.

Existen protectores inorgánicos físicos o minerales y orgánicos o químicos. Los físicos son como escudos que protegen la piel al reflejar las radiaciones y son más adecuados para pieles sensibles, embarazadas y niños, pero tienen el inconveniente que suelen dejar un tono blanquecino. En cambio, los químicos lo que hacen es absorber las radiaciones solares, tienen una textura más ligera. Tenemos que tener en cuenta que es importante que tenemos que ponernos la cantidad adecuada para que haga su efecto, se recomienda la primera aplicación ponerla en casa, más tranquilamente. Es conveniente elegir la protección adecuada para cada momento, por ejemplo tener una crema de día con protección, de 30 FPS, de amplio espectro ( de lo que ya os hablé en el anterior post) que usaremos verano e invierno y en los momentos que vayamos a estar expuestos al sol, utilizaremos una 50+ que iremos renovando periódicamente.

La fotoprotección oral es una gran desconocida y a mí me parece fundamental como complemento de las cremas solares, sobre todo para personas con sensibilidad al sol, pieles claras, para prevenir manchas y el fotoenvejecimiento, yo lo recomiendo sobre todo para las personas que ya tienen manchas, que es un desorden en la formación de melanina. Me he encontrado que se está dando una información errónea, sobre todo para este caso, cuando ya se tienen, si se utiliza de forma inadecuada, puede agravarlas.

Hay diferentes tipos de complementos con formulaciones diferentes y tenemos que saber diferenciarlos, tener en cuenta que este tipo de protección o más bien prevención y reparación de daño solar, no sustituye a la protección tópica, hay personas que no tienen manchas y quieren tener un bonito bronceado en un tiempo reducido, diferente es el caso de las pieles con tendencia a mancharse ya que “Cuando aparece una mancha, es que la célula ha sufrido demasiada agresión y ya no puede manejar los rayos UV de forma correcta

Podemos encontrar diferentes tipos de “protectores orales” Heliocare es el que tiene la gama más extensa, las capsulas Bronce, que aceleran y potencian el bronceado, Heliocare Oral, que protegen y ayudan a broncear y las que son específicamente para proteger los efectos del sol como son Heliocare 360º y Heliocare ultra D. Esta dos últimas contienen un principio activo exclusivo suyo que es el Fernblock+ que no sólo evita los daños inmediatos como las quemaduras, sino aporta también una protección capaz de prevenir los efectos negativos a largo plazo como el envejecimiento de la piel, la pérdida de defensas, las alergias o incluso el cáncer de piel. Su eficacia como

Para las pieles sensibles, claras o para preparar la piel de cara a las primeras exposiciones al sol; Lierac tiene sus cápsulas que contienen un péptido activador del bronceado, que busca ayudar a broncear, minimizando los efectos nocivos de las radiaciones solares. Otras marcas como Cum Laude, tiene también fotoprotección oral que contiene L-Tirosina, aminoácido precursor de la melanina, que busca el mismo efecto, con este tipo hay que tener precaución si tenemos tendencia a producir mancha y sobre todo no podemos pensar que utilizando estas protecciones podemos tener vía libre en nuestra exposición solar