Tuvimos boda. Fue hace dos semanas y me preparé a conciencia para ello siguiendo estrictos tratamientos de belleza para lucir (que dirían en México) mejor ese día. Mis amigas, hermanas y conocidas están en este momento levantando la ceja pensando que no soy la más indicada para dar consejos porque soy un desastre total en cuanto a cuidarme. Mi amiga Ana me llama un día es un día porque siempre que quedamos a cenar miro la carta y digo “yo me pido una ensalada” y a los tres segundos exactos (Ana los cuenta) añado: “bueno a ver, mejor me pido una hamburguesa… un día es un día“. Y así todos los jueves.

Pero esta vez me lo he tomado en serio y he contado con profesionales que me han orientado (y regañado que es lo que me hace falta). Así que pensando en todas aquellas que os cuidáis y me preguntáis muchas veces qué hacer y dónde, os contaré una serie de tratamientos que he probado, jurando de antemano decir la verdad y nada más que la verdad sin aceptar sobornos ni favoritismos.

Esto es lo que he hecho, lo que no he hecho y lo que me gustaría haber hecho, para prepararme para un gran evento. Espero que os sirva:

“Una limpieza de cara (2 semanas antes). Es un paso fundamental para facilitar la penetración de los productos además de ser imprescindible para que el maquillaje quede perfecto. Me habían hablado de Gracia de la Maza que es como una especie de coach de la piel y me lo hice con ella.

Lo mejor: Gracia te propone un tratamiento específico a raíz de la limpieza con luz pulsada y se preocupa especialmente de que todo quede perfecto y no te quede ninguna marca. También el precio es muy ajustado y hace las cejas fenomenal.

Lo peor: está en Boadilla del Monte, un poco lejos para algunos.”

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