Estamos acostumbradas a entender la Limpieza de Cutis como un lujo, una reserva que regalar a una amiga, a tu hermana o tu madre, para que se desestresen. Pero la limpieza de cutis no tiene nada que ver con eso, en realidad, la limpieza de cutis es una necesidad para nuestra piel.

La piel, es un órgano más de nuestro cuerpo, aunque esto se nos olvide con frecuencia. Y como tal, necesita ser cuidado. Las agresiones externas que sufre la piel de nuestro rostro, nos hacen parecer más cansadas, más mayores, menos guapas… por eso es muy importante hacerse una limpieza facial profunda con cierta frecuencia y así conseguir una piel limpia y sana.

En “Gracia de la Maza” no hacemos limpiezas ultra sofisticadas, ni las consideramos como un tratamiento relajante, con detalles superfluos. Nuestras limpiezas son prácticas y sobre todo se asientan en una base: ser respetuosas con la piel y no agresivas.

Limpieza de Cutis Profesional frente a una limpieza de cutis casera.

Ambas son absolutamente imprescindibles para mantener una piel sana. A diario deberíamos de lavarnos muy bien la cara, nos maquillemos o no. Esta rutina reducirá la acumulación de suciedad en nuestros folículos pilosebáceos evitando la aparición de puntos negros, dilatación del poro, así como los temibles granos.

Pero, aunque se realice una limpieza de la piel diaria, existe una tendencia al acúmulo de suciedad y corneocitos o células muertas, que alteran el equilibrio del manto natural de protección de la epidermis, y en consecuencia el de las capas más profundas, provocando la aparición de alteraciones de la piel como alergias, dermatitis, acné, etc. El resultado de este mal cuidado aumenta la aparición de arrugas, piel cetrina y sin luz… además de impedir la correcta penetración de los principios activos que incorporamos en las cremas. Así que de nada servirá que te gastes poco o mucho en tratamientos cosméticos si tu piel no está preparada para absorber sus beneficios.

Por eso es necesario hacerse una limpieza más profunda y especializada, realizada por un profesional, de forma periódica. Esta frecuencia dependerá de las características de cada piel, siempre respetando el ciclo de renovación epidérmica de 21 a 28 días y el ciclo natural de segregación de sebo que es 7 a 8 días, en tratamientos más específicos como el acné.

Cómo realizar una limpieza de cutis casera correctamente.

  • Por la mañana.

Por las mañanas es recomendable lavarse la cara con agua templada y jabón específico para el cutis. Después colocaremos una toalla limpia cubriendo el rostro para secarlo presionando ligeramente (nunca arrastres la toalla en frotación, ya que esto puede dañar la dermis). Empapa un algodón con tónico para cerrar el poro y revitalizar la piel. Aplícalo a pequeños golpecitos con la intención de estimular la circulación sanguínea. Para el contorno de ojos utiliza productos específicos y aplica la crema hidratante para terminar tu tratamiento matinal.

  • Por la noche. 

Las mujeres solemos maquillarnos a diario, por eso es muy importante desmaquillarse correctamente. Pero, aunque no te maquilles, la polución de nuestras ciudades ensucia el poro exigiendo una limpieza minuciosa y rutinaria.

Comenzamos retirando el maquillaje de ojos y cara con productos específicos para ello. Posteriormente empapamos un algodón con agua micelar para terminar de eliminar los restos de suciedad. Una vez que tu piel está limpia la tonificamos para cerrar los poros, regular el PH de la piel y controlar la grasa. Lo más apropiado es utilizar un tónico sin alcohol que no reseque la piel, dejándola tirante y molesta.

Llegó la hora de aplicarte tu crema hidratante de noche que nutre en profundidad en ese momento en el que la piel está regenerándose.

Hacer una exfoliación al menos una vez a la semana sería muy aconsejable para terminar de limpiar impurezas.

 En qué consiste una limpieza de cutis profesional.

Cómo ya decíamos antes, aunque diariamente realicemos una buena limpieza de la piel, existe una tendencia a acumular suciedad y células muertas que alteran el equilibrio del manto natural de protección de la epidermis y como consecuencia, las capas más profundas también quedan afectadas provocando alteraciones como acné, dermatitis, alergias o simplemente un aspecto más envejecido de la piel. 

Una higiene facial debería de realizarse con una frecuencia de 21-28 días, respetando el ciclo de renovación epidérmica, aunque es cierto, que en tratamientos más específicos como el acné, su frecuencia aumenta a una vez por semana hasta conseguir un equilibrio de la piel adecuado.

Las limpiezas de cutis en “Gracia de la Maza” las dividimos en tres partes diferenciadas:

La preparación: hacemos una primera limpieza de cutis para que quede libre de células muertas en la medida de lo posible y aplicamos un tónico ligeramente exfoliante. No utilizamos vapor sino una crema flexibilizante para no exponer la piel a una fuente de calor, que puede ser contraproducente en pieles sensibles. Además, está comprobado que los poros se abren durante la exposición al vapor y se cierran inmediatamente cuando este vapor deja de ser aplicado, por lo que la extracción con esta metodología agrede la piel, dejándonos marcas y heridas visibles.

La extracción: Sabemos que tratar la piel con infinito mimo en este paso, es sumamente importante, por eso, durante años de ver lo que funciona y lo que no, hemos creado un protocolo propio, con unos resultados absolutamente positivos y respetuosos con la dermis.  Gracias al aceite de Perhidroescualeno que contiene la crema que aplicamos, conseguimos suavizar tanto la piel como el interior del poro, haciéndolos más flexibles por lo que va a ser más fácil que podamos eliminar “el punto negro” a la vez que se protege la epidermis de la extracción.

Calmar e hidratar la piel: procedemos a desinfectar la superficie de la piel, calmarla y desinflamarla. Para ello utilizamos un pulidor, calmante, descongestivo a la vez que antiséptico y seborregulador. Posteriormente realizamos una pasada con Luz Pulsada a 525nm, que tiene un efecto antiinflamatorio y bactericida sobre la superficie de la piel, pero sin la capacidad de penetrar a capas más profundas.

Para finalizar aplicamos un polvo líquido con acción higienizante, desinfectante y sobre todo fotoprotectora, cosa que para nosotros es fundamental. 

Tener una piel sana y radiante, libre de imperfecciones, es posible si te cuidas. Date la oportunidad de quererte y dedícate esos momentos que te hacen sentir bien, simplemente porque te lo mereces. 

En “Gracia de la Maza” disponemos de tratamientos especializados y aparatología de última generación como: ultrasonidos, luz pulsada, microcorrientes o radiofrecuencia. Sin dejar olvidados los tratamientos manuales Biologique Recherse con productos de la mejor calidad, que hemos perfeccionado al máximo para cuidar y mimar tu piel consiguiendo que luzca sana, sin manchas y más joven.

“No soy una esteticista al uso, me dedico a lo que más satisfacción personal me da que es a sanar la piel y cuidarla”

­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­—Gracia de la Maza